JOSE CASTILLA Blog.

agosto 28th, 2012

Follow in the footsteps of FRANK SINATRA, ie, become a singer of his school took a lot of strength in my  youth.

With admiration and affection to my teacher FRANK SINATRA

 

With this blog I set two goals, one: to show my admiration for Frank Sinatra, American singer with a very extraordinary voice and very complete artist on stage. The admiration for Frank Sinatra permeated so deep in my heart  that I decided to follow  his footsteps and becoming a singer of his own school.

 

The second objective is to offer Frank Sinatra, from my humble blog, a tribute of admiration and sincere affection for an incomparable artist who has made me very happy every time I hear his songs or seen his films, and I’m still today on the same line.

JOSE CASTILLA relata como surgió su admiración por FRANK SINATRA.

agosto 28th, 2012

Frank Sinatra – Strangers In The Night – 1966 

 

STRANGERS IN THE NIGHT fue la canción con la que descubrí a FRANK SINATRA, y, por lo tanto, una melodía muy importante en mi vida.
En esta foto tenía 22 años. Encima del piano tengo una foto de FRANK SINATRA a la qu estoy señalando diciento: «Este es mi maestro. Mi referecia como cantante».

 

Nací en la ciudad de Burgos (España).

 

¿Qué persona no se ha propuesto un objetivo en su vida?¿Quién no  ha deseado ver convertido en realidad su sueño?.

Mi objetivo, mi sueño, era convertirme en un cantante al estilo de Frank Sinatra. Y una vez que tuve el convencimiento de que quería ser cantante, me puse manos a la obra.

Todo empezó una tarde de verano del año 1.966, tenía 18 años.Estaba en mi habitación escuchando a través de la radio la lista de éxitos de aquel verano. Dentro de las primera posiciones estaba una canción cuyo título era Strangers in the night, y el interprete de dicha canción era un cantante norteamericano llamado Frank Sinatra. Era la primera vez que escuchaba esa canción y al cantante que la interpretaba. Quedé impactado tanto por la  belleza de la canción, como por la extraordinaria voz del cantante: Frank Sinatra. A partir de ese momento y hasta el día de hoy, es decir, durante 46 años he permanecido vinculado a Frank Sinatra: escuchando sus canciones, viendo sus películas y siempre interesado por las noticias relacionadas con él.

Después de escuchar a Frank Sinatra interpretando de forma única y magistral Strangers in the ninght, tomé la decisión de forma clara y decidida de convertirme en un cantante de su escuela. En aquel momento, llevado por el entusiasmo juvenil, no era consciente de que la meta que me había marcado era inalcanzable, y más aún, si tenemos en cuenta que yo vivía muy lejos de Estados Unidos y en una ciudad donde no había posibilidad de desarrollar una carrera musical como cantante. Pero aún reconociendo las dificultadas no me faltó convinción y determinación para iniciar «a mi manera» el camino de convertirme en un cantante al estilo Sinatra.

¿Cómo iniciar el camino para convertirme en cantante?. Consideré que era importante tener una mínima formación musical, así que al finalizar el verano de 1.966 me matriculé en el conservatorio de música de Burgos en el primer curso de solfeo. Una vez acabados los cursos de solfeo comencé a estudiar piano, consiguiendo acabar el grado elemental.

He de decir que, aparte de soñar con ser cantante, tenía que tener los pies en el suelo, lo que significa que tenía que ganarme la vida. Empecé a trabajar en una oficina, y por las tardes iba al conservatorio. Posteriormente opté por prepararme las oposiciones para trabajar en Correos, y en el año 1.975 entré como oficial postal en el Cuerpo de Correos.

Trabajaba, estudiaba y soñaba con llegar a ser algún día un cantante al estilo Frank Sinatra.

Si quería cantar las canciones de Sinatra, debería aprender inglés, así que inicié el estudio del inglés matriculándome en

una escuela de idiomas.

Llevado por mi naturaleza de joven idealista y soñador, se me ocurrió el siguiente plan. Tenía que llegar a Frank Sinatra, tenía que hacerle saber de mi existencia. ¿Cómo lograrlo?. Se me ocurrió grabar unas canciones, y elegí: Days of wine and roses; Hey! jealous lover; Strangers in the night y Three coins in the fountain.

Hice un contrato con un  pianista y un estudio de grabación y grabé las canciones mencionadas. Puse la cinta en un sobre y se lo envié a mi maestro y admirado Frank Sinatra,  el día 23 de Mayo de 1.974, a la siguiente dirección: 

               Mr. FRANK SINATRA

                         4000, Warner Bld.

                         CALIFORNIA  91505

                         USA

Cubierta de la carta que envié a FRANK SINATRA el 23 de Mayo de 1.974, y en la que le enviaba una cinta grabada con algunas canciones para que él las escuchara.

                        

El sueño se vino abajo cuando a principios del mes de Julio de 1.974, recibí devuelto el sobre que contenía la cinta por mí grabada y que envié a Sinatra el 27.Marzo.1974. Fue un golpe duro, pero no lo suficiente para dejarme fuera de combate, pues seguí tocando el piano y aprendiendo canciones como: Strangers in the ninght, Begin the Beguin, I´ve got you under my skin, y otras.

Se me pasó por la cabeza la idea de marcharme a Estados Unidos, pero, al final, no tuve valor.

A los pocos días de recibir devuelto el sobre que contenía la cinta que envié a Sinatra, tuve un agradable sueño relacionado con Frank. ASI FUE MI SUEÑO:

» Yo estaba en mi habitación tocando al piano la canción Strangers in the ninght.  De pronto y a lo lejos escuché una voz familiar que cantaba la canción que yo estaba interpretando. Poco a poco esa voz se hacía mas cercana y la podía distinguir con claridad, era la voz de Frank Sinatra. Se puso a mi lado y me dijo: «Muchacho, tocas muy bien». Yo estaba asombrado, no daba crédito a lo que contemplaban mis ojos. A continuación me dijo: «Vamos a cantar a duo Strangers in the night». Así lo hice. Yo  tocando y cantando a duo con Sinatra. Terminé de tocar la canción y desperté de mi fantástico sueño.

 A los pocos minutos sonó el despertador. Era el momento de levantarse para ir a trabajar. Los efectos de aquel bello sueño me duraron mucho tiempo y, aún hoy, después de un montón de años transcurridos, me resulta agradable recordarlo.

Lo que no fue sueño y sí realidad, ocurrió el 25 de Septiembre de 1.986, día en el que Frank Sinatra ofreció un extraordinario concierto en el estadio de fútbol Santiago Bernabeu, de Madrid (España), y lo que sucedió el día anterior al concierto tampoco fue un sueño, sino una bella realidad.

Esto es lo que sucedió:

«Me encontraba en la puerta del hotel Ritz, junto con otras personas, esperando a que llegara Fran Sinatra de vuelta de los ensayos. Eran, aproximadamente, las 8 de la tarde, de una agradable tarde de verano. Veo un coche negro de alta gama que se acerca a la puerta principal de hotel. La gente empezó a decir con entusiasmo: «!Es Frank Sinatra, es Frank Sinatra». El coche paró enfrente de la puerta de entrada y de él se bajó Frank Sinatra. Todos estábamos entusiasmados contemplando a un excepcional artista, a un cantante de voz única, que tan feliz ha hecho a cuantos le han escuchado interpretar de modo magistral sus canciones y han visto sus películas, o sus shows en televisión.

Sinatra abrió la puerta del coche y se bajó de él. El entusiasmo se incrementó considerablemente: «!Frank, Frank!». Gritábamos con alegría y entusiasmados todas las personas que estábamos allí. Sinatra dirigió sus pasos hacia la puerta principal del hotel Ritz. Yo estaba en una posisición privilegiada pues me hice amigo de las peronas que velaban por la seguridad de Frank, así que estaba con ellos en el momento que Sinatra traspasaba el umbral de la puerta de entrada al hotel. Me situé enfrente de Frank Sianatra y le tendí la mano, él hizo lo mismo, y al tiempo que estrechaba su mano y sentía la presencia del anillo que llevaba en  el dedo meñique, le dije en inglés -muy feliz y lleno de emoción-: «You are the best» (eres el mejor).»

Fue un momento mágico, imborrable, lleno de emoción y felicidad, el poder contemplar cara a cara y estrechar la mano de mi admirado maestro.

Por suerte para mí todavía me quedaba una segunda parte para disfrutar de la presencia de Frank Sinatra, y era la asistencia al concierto que  Frank dio en Madrid, el 26 de Septiembre de 1.986, y que lo relato en otro capítulo de mi blog:   FRANK SINATRA concert in Madrid on September 25, 1986.